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De la práctica a la transformación: modelos pedagógicos para la conducta motriz en Educación Física en la Nueva Escuela Mexicana

El viernes 23 de octubre de 2026, en el marco de Ingenio Deportivo: Mente y Movimiento, se llevó a cabo la ponencia “De la práctica a la transformación: modelos pedagógicos para la conducta motriz en Educación Física en la Nueva Escuela Mexicana”, impartida por el doctor Amando Bonilla Juárez, quien compartió reflexiones, experiencias y propuestas orientadas a fortalecer la intervención docente y responder a las necesidades actuales de las comunidades escolares.

Durante su exposición, el doctor Amando Bonilla Juárez destacó que la transformación de la Educación Física no consiste en adoptar un modelo pedagógico por tendencia ni en sustituir indiscriminadamente las prácticas existentes, sino en tomar decisiones didácticas fundamentadas, contextualizadas y pertinentes, considerando las características, necesidades, capacidades e intereses de los estudiantes. Desde esta perspectiva, subrayó la importancia de la autonomía profesional del docente, la evaluación diagnóstica y la construcción de experiencias de aprendizaje significativas.

La ponencia abordó distintos modelos pedagógicos consolidados, entre ellos el aprendizaje cooperativo, la enseñanza comprensiva de los juegos tácticos y el modelo de responsabilidad personal y social. Asimismo, se exploraron propuestas emergentes, como la alfabetización motora, orientadas al desarrollo integral de las habilidades motrices y a la construcción de una relación positiva y permanente con la actividad física desde las primeras etapas de la vida escolar.

Uno de los ejes centrales fue la comprensión de la conducta motriz como una manifestación integral del ser humano, en la que convergen las dimensiones motriz, cognitiva, afectiva y social. En este sentido, se destacó que la Educación Física va más allá de la ejecución de movimientos: implica favorecer la toma de decisiones, la creatividad motriz, la percepción, el conocimiento del propio cuerpo, la convivencia y la capacidad de actuar de manera consciente ante diferentes situaciones motrices.

Como parte de las experiencias compartidas, se expusieron resultados de evaluaciones diagnósticas realizadas en las zonas escolares 131 y 038 de Tecamachalco, Puebla, en las que se identificaron áreas de oportunidad relacionadas con la coordinación, el equilibrio y la manipulación de objetos. Estos hallazgos permitieron ejemplificar la importancia de diseñar intervenciones pedagógicas a partir de evidencias concretas y seleccionar estrategias acordes con las necesidades detectadas en cada contexto educativo.

El Dr. Amando Bonilla Juárez también enfatizó que los modelos pedagógicos adquieren sentido cuando se articulan con situaciones motrices significativas y se someten a una evaluación continua, antes, durante y después de su implementación. De igual manera, compartió alternativas para promover el aprendizaje cooperativo, aprovechar los recursos disponibles y fomentar la creatividad mediante la elaboración de materiales por parte de los propios estudiantes, demostrando que la calidad de la intervención docente no depende exclusivamente de la disponibilidad de equipamiento, sino de la intencionalidad pedagógica con la que se diseñan las experiencias.

En el espacio de diálogo, los participantes plantearon preguntas sobre la incorporación de la tecnología en la práctica deportiva y el equilibrio entre las dimensiones motrices y socioafectivas del desarrollo. Al respecto, se resaltó la necesidad de integrar los recursos tecnológicos con sentido educativo, sin perder de vista el movimiento, la interacción humana y las características individuales y sociales del alumnado. También se hizo hincapié en que los aprendizajes relacionados con la cooperación, la responsabilidad y la convivencia deben trascender el espacio escolar y encontrar aplicación en la vida cotidiana.

En el ámbito de la innovación educativa, se compartieron referencias al trabajo desarrollado a partir de una encuesta estatal sobre las problemáticas de la Educación Física en Puebla, cuyos resultados buscan contribuir a la reflexión y al análisis de las necesidades del sector, en articulación con las temáticas abordadas en los consejos técnicos escolares.

La sesión concluyó con una reflexión fundamental: transformar la Educación Física significa reconocer el contexto, comprender al estudiante y convertir la práctica docente en una oportunidad permanente de aprendizaje, desarrollo y formación integral. La selección pertinente de modelos pedagógicos, la evaluación sistemática y la capacidad de adaptar las estrategias didácticas constituyen elementos esenciales para avanzar hacia una educación más significativa, inclusiva y congruente con los principios de la Nueva Escuela Mexicana.

Finalmente, se anunció la presentación de un libro sobre neuroeducación, programada para el próximo 5 de noviembre, en la que se compartirán experiencias y aportaciones relacionadas con la alfabetización motora y las funciones ejecutivas del cerebro.

Con este encuentro, Ingenio Deportivo: Mente y Movimiento reafirma su compromiso con la actualización profesional, el intercambio de experiencias y la construcción de propuestas que contribuyan a transformar la Educación Física desde la reflexión pedagógica, la evidencia y la práctica cotidiana.

Próxima sesión: El error en el deporte. Un buen maestro. El viernes 30 de octubre de 2026, a las 7:00 p. m., hora de México, con la participación del doctor Cristian Hernández Wimmer, de Chile. Link para unirse a zoom:

Únase a la reunión de Zoom https://us06web.zoom.us/j/82814812626?pwd=HtlG25T1YnCwIgWeJWltNnTeIzwd4Y.1            Unirse y tomar notas https://us06web.zoom.us/j/82814812626?pwd=HtlG25T1YnCwIgWeJWltNnTeIzwd4Y.1&mynotes=on

ID de reunión: 828 1481 2626

Código de acceso: 854604

La postura, clave del movimiento: desde la infancia hasta la adultez

El viernes 16 de octubre de 2026, se llevó a cabo, en el marco de Ingenio Deportivo Mente y Movimiento, la ponencia titulada La postura, clave del movimiento: desde la infancia hasta la adultez, impartida por el Dr. Juan Amado Garro. El encuentro tuvo como propósito reflexionar sobre la importancia de la postura en el desarrollo motor humano, así como analizar los factores que influyen en la alineación corporal y la calidad del movimiento a lo largo de las diferentes etapas de la vida.

En su intervención, el Dr. Juan Amado Garro abordó la evolución humana desde una perspectiva biomecánica, explicando la transición hacia el bipedalismo y las adaptaciones estructurales que permitieron al ser humano desplazarse de manera eficiente. En este contexto, destacó la relevancia del pie como una estructura fundamental para el equilibrio, la estabilidad y la locomoción, debido a su función mecánica y sensorial en la interacción del cuerpo con el suelo.

Asimismo, señaló que, aunque la evolución biológica ha permitido importantes adaptaciones en la especie humana, los estilos de vida contemporáneos pueden favorecer una disminución de la actividad física y la aparición de hábitos de movimiento poco saludables. Entre los principales factores mencionó el sedentarismo, el uso prolongado de dispositivos electrónicos y el mantenimiento de posiciones estáticas durante periodos prolongados, circunstancias que pueden contribuir a la aparición de molestias musculoesqueléticas y dificultades en el control postural.

Uno de los ejes centrales de la ponencia fue la importancia de la higiene postural desde la infancia, particularmente en el ámbito educativo. El ponente destacó la necesidad de promover hábitos saludables relacionados con la postura al sentarse, caminar, cargar mochilas y utilizar el mobiliario escolar. También subrayó el valor de incorporar pausas activas, ejercicios de movilidad y actividades de fortalecimiento muscular en las prácticas cotidianas, con el propósito de favorecer el desarrollo motor y prevenir molestias asociadas con hábitos inadecuados.

En relación con la educación física, el Dr. Juan Amado Garro enfatizó que la labor docente no debe limitarse a la enseñanza de juegos, deportes y habilidades motrices, sino que también debe contribuir a que los estudiantes conozcan su cuerpo, comprendan cómo se mueve y desarrollen estrategias para cuidarlo. Desde esta perspectiva, la observación del movimiento, la identificación de hábitos posturales y la promoción de una adecuada conciencia corporal constituyen herramientas pedagógicas relevantes para el desarrollo integral del alumnado.

Como parte de su exposición, compartió ejemplos prácticos de su experiencia en el ámbito escolar, entre ellos actividades para trabajar el control postural mediante juegos de equilibrio y de inmovilidad, así como ejercicios orientados a observar las características del apoyo plantar. También destacó la importancia de utilizar calzado apropiado y de prestar atención a las necesidades individuales de cada estudiante. Respecto al empleo de plantillas ortopédicas, estos recursos deben considerarse de acuerdo con una valoración profesional, evitando su utilización indiscriminada.

Otro aspecto relevante fue la necesidad de prestar atención a las posibles alteraciones posturales durante la infancia y la adolescencia. El ponente invitó a los profesionales de la educación física a observar de manera sistemática los patrones de movimiento de sus estudiantes, identificar señales que requieran atención y, cuando sea necesario, orientar a las familias para que acudan con profesionales de la salud. De esta manera, la intervención pedagógica puede contribuir a la prevención y al acompañamiento del desarrollo motor, sin sustituir la evaluación ni el tratamiento clínico.

La sesión también contó con un espacio de diálogo y participación. Y se agradeció la presencia de los asistentes, así como la participación de la FIEPS México. Durante este intercambio se plantearon inquietudes relacionadas con las desviaciones posturales en niños y adultos, incluida la curvatura de la espalda en un niño y las características del pie de garra. Estas preguntas permitieron profundizar en la importancia de analizar cada caso de manera individual, considerando la edad, los antecedentes, las características funcionales y la necesidad de una valoración especializada.

Como reflexión final, la ponencia permitió reconocer que la postura no debe entenderse únicamente como una posición corporal estática, sino como un componente dinámico relacionado con el equilibrio, la coordinación y la eficiencia del movimiento. Asimismo, puso de manifiesto la responsabilidad de los profesionales de la educación física en la promoción de hábitos saludables y en la construcción de entornos escolares que favorezcan el movimiento, la conciencia corporal y el cuidado de la salud.

El encuentro concluyó con un agradecimiento al Dr. Juan Amado Garro por compartir sus conocimientos y experiencias, así como con una invitación a continuar participando en futuras actividades de formación e intercambio académico.

En conclusión, educar en la postura es también educar en el movimiento, la prevención y el cuidado del cuerpo, promoviendo una mayor conciencia corporal que acompañe a las personas a lo largo de su vida.

Próxima sesión: De la practica a la transformación: modelos pedagogicos para la conducta motriz en educación física en la nueva escuela mexicana.El viernes 23 de octubre de 2026, a las 7:00 p. m., hora de México, con la participación del doctor Amando Bonilla Juárez, de Mexico. Link para unirse a zoom:

Únase a la reunión de Zoom https://us06web.zoom.us/j/82814812626?pwd=HtlG25T1YnCwIgWeJWltNnTeIzwd4Y.1

ID de reunión: 828 1481 2626

Código de acceso: 854604

Manifiesto del Modelo Pedagógico de la Educación Física para la Alfabetización Física Por una Educación para Habitar el Mundo

Autor: Dr. Héctor Manuel Icaza Campa

Vivimos un tiempo en el que el conocimiento se expande con una velocidad desconocida en la historia humana. Nunca habíamos sabido tanto, ni habíamos tenido acceso tan inmediato a la información. Sin embargo, junto a esta expansión emerge una paradoja silenciosa: mientras el saber crece, no siempre crece con la misma fuerza nuestra capacidad de habitar el mundo. La educación ha sido, desde siempre, la gran mediadora entre el ser humano y su porvenir. Gracias a ella aprendimos a nombrar la realidad, a interpretarla y a transformarla. Pero cada época exige a la educación una nueva profundidad, una nueva pregunta, una y valentía. La nuestra nos confronta con una evidencia que durante demasiado tiempo permaneció en la penumbra

No basta con comprender el mundo; es necesario poder estar en él.

Estar sin paralizarse ante la incertidumbre; Estar sin replegarse frente al desafío.

Estar con la confianza de quien puede actuar. Y todo estar es, inevitablemente, corporal.

Durante siglos, la educación concentró su mirada en el desarrollo del pensamiento debido a la influencia del Dualismo Cartesiano, logrando conquistas que ampliaron la capacidad humana. Hoy, no se trata de abandonar ese legado, sino de profundizarlo reconociendo una verdad más amplia: la inteligencia no flota sobre la vida; emerge de una presencia encarnada que percibe, se orienta y responde.

El cuerpo no es el margen de la experiencia. Es su condición originaria.

Sin embargo, la escuela ha trabajado con cuerpos presentes sin convertir plenamente esa presencia en objeto de conciencia pedagógica. Hemos enseñado a leer el mundo sin preguntarnos si quienes aprenden se sienten capaces de habitarlo. Esta omisión no fue un error deliberado; fue el resultado de una mirada que, al privilegiar lo visible, dejó en silencio aquello que sostenía lo demás. Hoy ese silencio comienza a quebrarse.

Nombramos alfabetización física al proceso mediante el cual el ser humano – a través de la práctica sistemática de la Educación Física –  aprende a disponer de sí mismo con seguridad creciente, a orientarse en la realidad, a sostener la acción y a abrirse a la experiencia sin quedar reducido por el temor.

 No hablamos de destreza atlética. Hablamos de posibilidad humana.

Porque un cuerpo vivido como límite estrecha el horizonte de la vida. Un cuerpo experimentado como posibilidad lo expande. Creemos que ha llegado el tiempo de afirmar con claridad: La alfabetización física no es un complemento de la educación integral. Es una de sus bases.

Asumirla como responsabilidad educativa significa reconocer que la autonomía no se construye solo en el pensamiento, sino también en la certeza —muchas veces silenciosa— de que uno puede sostenerse frente a la realidad.

En un mundo atravesado por la aceleración y la incertidumbre, formar sujetos disponibles no es un lujo pedagógico; es una condición para la vida democrática, la participación social y la dignidad humana.

No aspiramos a una educac educativaión que produzca individuos invulnerables —tal pretensión negaría nuestra propia humanidad—, sino a una educación que acompañe la construcción de presencias capaces de adaptarse, de aprender continuamente y de volver a intentar.

Cada época educativa se define por aquello que decide no seguir pasando por alto. La nuestra tiene ante sí la oportunidad histórica de traer al centro de la reflexión pedagógica aquello que siempre estuvo allí, sosteniendo la experiencia humana desde el comienzo:

 La Educación Física como modo irrenunciable de estar en el mundo.

El Modelo Pedagógico de la Educación Física para la Alfabetización Física nace de esta conciencia. No busca clausurar el pensamiento ni erigirse en respuesta definitiva.  Se ofrece como un horizonte abierto, dispuesto al diálogo y a la evolución que caracteriza a toda tradición viva. Sabemos que los giros educativos auténticos no se imponen por decreto. Se consolidan cuando transforman la sensibilidad de una época. Por eso este manifiesto no es una conclusión. Es una invitación.

Una invitación a educadores, investigadores e instituciones a ampliar la mirada, a interrogar nuestras certezas y a atrevernos a pensar la educación a la altura de la complejidad humana. Porque educar, no es solo preparar para el mundo que existe.

Es contribuir a que ese mundo sea más habitable.

Y tal vez la tarea más alta que hoy se nos confía consista precisamente en eso: formar seres humanos capaces de sostener su presencia con dignidad, de abrir caminos allí donde parecen no existir y de habitar la realidad con una libertad cada vez más encarnada. Si la educación es, como creemos, una de las mayores expresiones de esperanza colectiva, entonces asumir la alfabetización física no es una elección menor. Es un compromiso con el futuro de lo humano.

Por ello afirmamos: Educar es expandir la posibilidad humana de estar en el mundo.

Y en esa expansión — desde el primer gesto hasta la última palabra —el cuerpo no es el comienzo de algo. Es el comienzo de todo.